Dicen que segundas partes nunca son buenas. En nuestro caso lamentamos romper el dicho. El IICampusSTM fue igual, o mejor, que el primero en Gredos. Más largo y con más anecdótas, seguro.
Domingo 22 de Junio: en rojo en el calendario, anunciaba la llegada del Campus, tras meses de competición. Un año más, 25 chavales y 4 monitores partían lejos de Madrid, a Palencia, a un Albergue que no conocíamos, y del que ya recordamos de memoria todos sus pasillos.
Porque mira que había, y en cada uno, un misterio, un susto o algún que otro ruido extraño. Alguno casi se vuelve loco resolviendo viejas leyendas. El nombre del dueño no ayudaba a despejar las dudas. Chabelo, Chabelo...
El Albergue, para qué negarlo, era feo y viejo, pero lo hicimos nuestro. En la gran sala común terminábamos, al menos de manera oficial, los largos días de actividades y juegos (con fiesta musical incluida la última noche). A muchos se les cerraban los ojos durante las veladas nocturnas, aunque milagrosamente despertaban al llegar a las habitaciones. Y no era un despertar silencioso precisamente.
Dos noches aprovechamos las características del edificio para realizar juegos orientativos: uno, un escondite por grupos que causó furor, y otro, el ya clásico juego de pistas que, escaleras arriba y escaleras abajo, servían para formar palabras relacionadas con el baloncesto.
Pero, eran, sin duda, las instalaciones deportivas el punto fuerte del Albergue: fútbol 11 y sala, frontón, volley playa, pin pon, futbolín, más de una veintena de canastas de todos los tamaños y piscina, de la que disfrutamos más de un par de días. ¡Cómo para aburrirse!
Con todo ello, se disputaron varios torneos, donde sobresalió el de 1vs1. El domingo se jugaron las finales en las que hubo hasta público profesional.
Coincidiendo con otro club de baloncesto, el Cronos de Miranda de Ebro, disputamosdos partidos amistosos, en el que ganamos uno con claridad y remontamos en el otro ante los supuestos subcampeones de Burgos, tierra de globos de agua.
La comida era variada con tendencia a los guisos y sopas, aunque lo que más triunfó fue la paella del peregrino que nos prepararon un día. ¡Riqúisima!
Además, el tiempo nos respetó en su mayor parte, salvo algún día de tormenta que lo resolvimos con juegos de mesa, torneos de pin pon, o viendo el Mundial y la final de la ACB en el proyector. Eso sí, nos fastidió la mañana de ruta por las inmediaciones del Río Carrión, ya que estaba todo muy embarrado.
Finalmente, tras siete días de intensa actividad deportiva (como para no notar el cansancio, las lesiones y las molestias físicas), llegó el día 30 y teníamos que volver a Madrid. La sensación era agridulce: por un lado queríamos volver a ver a los 'papis' y por otro no queríamos separarnos de nuestros compañeros. Pero todo lo bueno acaba.
Acaba, y se reinicia. Ya ha empezado la cuenta atrás para el IIICampusSTM, allá donde vayamos. La idea de un campamento que parecía descabellada en un principio es ya una realidad del club.
Tan real como el verano que tenemos por delante. Pasarlo bien, no dejéis de jugar al basket y, sobretodo, recargad pilas para la próxima temporada. En septiembre volvemos, y prometemos otro año de competición, amigos y mucho baloncesto. Otro año Sport Team.
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