miércoles, 28 de diciembre de 2011

El Cholo: sangre atlética. ¿Es suficiente?


He hablado poco del Atleti, y ya es hora, que el tema está candente. Digo que no sé si el Cholo Simeone lo ha meditado bien. Me parece que ni se lo ha pensado, que su pasado atlético le tira mucho. Porque aceptar la locura de intentar sacar a flote a la nave colchonera no es decisión fácil.
Y si no, que se lo digan a los numerosos entrenadores que han pasado por el equipo del Manzanares. Desde Gil, dos de media por temporada. Una barbaridad. Solo Antic aguantó tres temporadas, hasta el fatídico descenso. Ya más cercano, a Quique Flores se le echá por problemas internos, especialmente con Forlán. Para uno que consigue volver a llevar al Atleti a Europa, y hacerlo campeón…



Eso pretendía Gregorio Manzano, contratado sin confianza este verano. Perfil medio, no era el preferido de la afición, que pedía a Luis Aragonés. Pero el abuelo es listo, porque con Cerezo y Gil Marín en lo más alto más vale mantenerse alejado. Estos tampoco tenían en Manzano a la persona idónea para hacer una buena temporada. Ese era Rafa Benítez, que pedía mucho sueldo. Otros: Bielsa, ya estaba contratado con el Atletic, Luis Enrique tenía un acuerdo con la Roma y Caparrós solo se mencionó. Total, que por “h” o por “b”, Manzano fue el elegido.
Se fichó por tanto a un entrenador sin confianza, al que se le impusó un cuerpo técnico penoso(Caminero). Solos los fichajes(Diego, Falcao y Turan a la cabeza) eran bienvenidos. El Atleti, al fin con un mediocampo decente, tenía mejor plantilla que el año pasado, a pesar de las bajas de Forlán, Kun y de Gea.
Y la cosa empezó bien, codeándose con los de arriba, con un Falcao de nivel altísimo. Con ese inicio, se preveían grandes cosas, pero una vez más, todo se vino abajo: Falcao entró en período de sequía goleadora, el equipo estaba roto, y la defensa empezó a hacer aguas. Volvía así el Atleti de los últimos años, exceptuando el de Quique Sanchéz Flores. De nuevo, denuncio el grave error de haber despedido a un entrenador con calidad y conexión con la grada del Calderón. Como Del Bosque en el Madrid, con sus diferencias.
Volviendo al tema, cuando un equipo falla y empieza una larga y mala racha, las críticas caen sobre el entrenador. El principal culpable es el míster. Eso es así menos en el Atleti. El público no es tonto y sabe a quién criticar. Manzano no era más que uno más de los fracasos de Gil y Cerezo, sobretodo del primero, que es el que mueve los hilos y tiene el dinero.
Ya sabemos lo que pasó, y con Manzano fuera, Gil pensó en Simeone. Otra decisión que no sabemos como va a terminar. Está claro que Simeone tiene una diferencia con el resto de entrenadores: es de sangre atlética, y puede comprender el club como ningún otro. Pero a Simeone se le plantea y se le exige un reto muy grande, de una dificultad enorme. Además, experiencia como entrenador en un equipo importante no tiene. Y con la temporada empezada, nadar a contracorriente no es tarea fácil. Y más si la corriente está tan enfurecida, tan violenta. Porque la grada, osea, el Atleti, obviamente acepta al Cholo, pero no por eso van a terminar los cánticos a Gil y Cerezo. Al público le puedes entretener y calmar por un momento, pero no le harás callar nunca, y Gil y Cerezo ya han hecho demasiado daño.

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